martes, 8 de octubre de 2013



            Cuando nos quejamos de lo que tenemos; nos parece poco lo conseguido en relación al esfuerzo, el desvelo y el deseo, no tenemos más que mirar al interior buscando la razón; así encontrarás de frente los sentidos que te traerán para apreciar las semejanzas o diferencias de lo obtenido. Cotejar, buscando la sinceridad en la respuesta, y poder apreciar la verdad que queríamos ocultar para disculpar, una vez comparados los bienes obtenidos, que las quejas se convierten en alegrías y agradecimiento por todo lo aprendido.



           DIOS se vale de la riqueza, de los talentos, del deseo y la generosidad para engrandecer el AMOR, participando en común de todo; esperar otra cosa de ÉL es una equivocación, no hay que hacer mas que un repaso a la situación del Planeta en que vivimos y comparar como se vive en cada lugar con el sitio en que actualmente se reside; ¿encuentras diferencias?, pues da gracias por lo que tienes y conservas. 



          Luchar por seguir adelante y pensar que lo que se posee, son solo los medios para desarrollar el razonamiento y cumplir la “norma en el orden creativo”; así se sentirá de una vez por todas la gran verdad de “QUE NADA NOS PERTENECE”, aquí se han de quedar las materias que se nos permite usar mientras permanezcamos en esta vida, y aprenderemos que pasaran a otros para seguir cumpliendo con su ayuda a la humanidad, en su BIEN, en el desarrollo de la progresión de la RAZÓN.



     OS QUIERO... LUZ. 




lunes, 7 de octubre de 2013



      “Nos perdemos abandonando nuestro entender”, así LO encontramos, deseando con vehemencia encontrar su LUZ, LE vemos; y cuanto más LE vemos, más nos perdemos. Alárgase ÉL al hombre extendiendo un ala de SU Claridad hasta lo intimo del ser; la Verdad, allí entonces no es pensada; pues el Pensamiento y lo Pensado, aquí es lo mismo. Eso es “aquello de que” “A DIOS LO VEMOS POR ÉL MISMO”. Lo que nosotros hagamos, siempre es poco para alcanzarLO, si luego... LO NEGAMOS.




       OS QUIERO... LUZ. 



sábado, 5 de octubre de 2013



         La proporción entre los actos de astucia y prudencia para sostener cualquier actitud dificultosa o insegura, ha de ser siempre armoniosa para que las diversas cosas, fuerzas o actividades morales estén totalmente equilibradas y no rompan con el equilibrio entre si, interior, exterior y entorno.



    En todos los desplazamientos externos, el equilibrio siempre es inestable, y cuando sucede el movimiento nunca vuelve a la posición inicial o de origen, donde los sistemas de referencia siempre muestran un efecto que ha repercutido en ese desplazamiento, y siempre afecta en el entorno con el espíritu de grupo, es decir, en lo social con uno mismo; siempre se origina consecuencias, incidiendo la causa sobre el efecto de forma determinante.



              El equilibrio indiferente, donde suceda lo que suceda, nunca me va a desplazar del sitio previamente establecido.




       El equilibrio estable, donde arropado por el entorno protector, siempre se va ha obtener la ayuda para no perder el sitio que de referencia ya pertenece.


              El equilibrio inestable, donde cada ente tiene que desplazarse según los acontecimientos vayan surgiendo y la reacción que en cada momento se realice para la progresión de la razón al encuentro de la superación hacia el BIEN.



        DESDE LA PLENITUD... CHUS. 



viernes, 4 de octubre de 2013

     

       Con relación al EQUILIBRIO INDIFERENTE que se esta exponiendo, donde el deslizamiento por los acontecimientos no produce reacción para ciertos individuos, es como si la vida no les diese la oportunidad de desarrollarse en toda su magnitud, la carencia de intensidad, tono y timbre que controle el modo de actuar, señalan una paralización en su avance, un reposo de disconformidad que va en relación con la rueda de la reencarnación; esa neutralización, resultado del desacuerdo entre la razón y el entorno, produce una carencia de fuerza interna que se refleja en la indiferencia de los sentidos a los estímulos dando como resultado la falta de características que lo distingan entre si, sintiendo indiferencia en el movimiento deslizante.



               En el equilibrio estable, ese que nos aporta la protección del entorno, donde la familia es el punto principal de apoyo y en el que el individuo se siente seguro y constante porque no va a variar fácilmente su postura, en ese equilibrio se refugia el hombre para tomar fuerzas, siente que carece de peligro y le ofrece confianza, no duda de que ese entorno aporta confianza y la sensación de que nunca le va a fallar, ahí es donde el hombre presta atención a los estímulos con confianza y seguridad, sabiendo que el entorno no lo va a defraudar. 



Continuara...

Desde la plenitud... CHUS.



jueves, 3 de octubre de 2013



            Hay personas que se deslizan por la vida con una indiferencia asombrosa, nunca pierden su estabilidad, ni emocional ni física; se adaptan a todos los acontecimientos que se le presenten con una facilidad fuera de todo lo común, con ese estado de ánimo en que no se siente inclinación o repugnancia por una persona, cosa, hecho o circunstancia; su ánimo no percibe las características que distinguen la diferencia entre los matices que da el logro para alcanzar la determinación en el obrar.




             Lo que mueve, y tiene virtud para mover con causa y razón, tiene ocasión y motivo para producir un efecto con hábito y disposición interior hacia el Bien o el Fiel; con esto quiero decir que no es lo mismo responder con una actitud sana, donde se manifiesta el autocontrol ante la causa originada para mover la progresión de la razón y las experiencias con la REACCIÓN ADECUADA, donde tanto la voluntad como el estado de ánimo no quede desbordado, perdiendo el umbral que ha de delimitar su perfil, obviando su respuesta ante los acontecimientos que ha de motivar que donde se estaba ha producido un movimiento en el espacio que da lugar a otra ocupación nueva que le corresponde por su avance y que le va indicando la progresión hacia el BIEN y la perfección en la acción.




Continuará...

Desde la plenitud... CHUS. 
miércoles, 2 de octubre de 2013

          La capacidad de compromiso, moral y físico de una persona, para con los problemas que tiene planteados en su vida, va en relación con la fuerza de voluntad, los sentidos y el deseo. 



             La resistencia por oposición a la acción, origina una contrariedad que obstaculiza la realización de la acción.



Desde la plenitud... CHUS.


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